> diario de proceso
1 de noviembre de 2006
Firma del contrato con la Asociación para
el uso del taller T8 durante 12 meses.
15, 16 i 17 de diciembre de 2006
|ensayo 01_ reclamo de público para
un futuro proyecto|
Jornada de puertas abiertas de los talleres de la Asociación.
Cierro la puerta del T8 y coloco sobre ella un póster en el que defino
detalladamente las características del espacio vacío; aprovechando la
solución para generar una lista donde el visitante puede dejar su dirección,
y de este modo ser avisado cuando el T8 se convierta en right cube y abra
sus puertas.
nombre: T8 ¶ ubicación: c/Torrijos
68, 1ª planta. 08012 Barcelona ¶ precio: 173,92
¤ mensuales (cuota de socio) ¶ espacio disponible: 19m2 ¶ nº de aperturas: dos ventanas con malla y
una única puerta con cerradura ¶ servicios: calefacción
y electricidad hasta el momento estables, dos enchufes, un interruptor
en funcionamiento y dos retirados, un aspersor anti-incendios inactivo
, un pequeño dispositivo de emergencia, dos persianas en perfecto estado,
una recientemente arreglada, dos fluorescentes, un radiador, internet
sin cables con contraseña, luz natural todo el día y sol directo por la
mañana, sonido ambiente acrecentado por la acumulación de gente disfrutando
de su tiempo libre, en la entrada del Verdi Park y del Salambó. tipología: Espacio cambiante según los intereses de propietarios y arrendatarios;
hoy acotado única y exclusivamente a taller, por parte de la Asociación,
la cual especifica la prohibición de otros usos y consecuentemente abre
una convocatoria anual para recibir propuestas, proceder a su puntuación,
selección, asignación y firma del contrato normativo, donde el solicitante
es instado a comprometerse a no realizar en el taller actividades incómodas,
nocivas, insalubres o peligrosas para la salud y a observar en todo momento
las ordenanzas estatales y municipales vigentes ¶ tiempo
de consumo total del espacio: un año, prorrogable ¶ tiempo
consumido hasta la fecha de transformación del espacio: 310 días
¶ tiempo disponible del nuevo espacio antes de su abandono
y consequente reconversión por parte de algun nuevo usuario: 61 días.

29 de agosto de 2007
Inicio de la conversión del taller en un cubo blanco. Ocupación de la
cabina de control contigua al cubo.
Efectuados 6 agujeros, con una broca de 25 cm: 4 fallidos. Con maza y
cincel, la primera abertura para el ojo queda abierta. Polvo rojo y azulejos
rotos. Descubierta una comunicación preexistente entre el cubo y la cabina
de control.
30 de agosto de 2007
Se descubre la relación entre tres interruptores
conmutados, hasta hoy sólo uno ejecutaba las órdenes. Primeras reacciones
en la calle, ante la caída del polvo durante años acumulado en las repisas
exteriores de las ventanas. Limpiar el negro de un lugar y encontrarlo
en otro. Desplazamiento de residuos. Contabilizados por el momento 75,36
gr. Extraídos restos del antiguo inquilino: 3 tornillos con lazo azul,
2 céntimos, un garfio, una reducida comunidad de 10 clavos elegantes y
un tornillo dorado de 3,5. Cantidad de pintura vertida: 9 l. Energía consumida:
...
2 de septiembre de 2007
Una banderola cuelga en el exterior del cubo, señalando a la calle el
nombramiento oficial del T8. Ajustes en los márgenes. La puerta del T8
queda, a partir de hoy y durante los próximos 42 días -fecha de su abandono-
abierta.

3 de septiembre de 2007
Alguien se ha percatado de la apertura del espacio. Sus huellas certifican
la acción; el primer ocupante va y vuelve cauteloso por el mismo camino,
procurando no pisar más de lo debido. Confirmada una nueva colaboración,
sólo falta encontrar al agente que pueda ejecutar la "sexta situación".
5 de septiembre de 2007
Nuevas huellas en dirección a la ventana derecha. Confirmado el agente
especial que ejecutará la sexta situación. Difusión del calendario de
las situaciones.
6 de septiembre de 2007
Un tercer camino de huellas atraviesa el cubo.
Enviada la primera pista al público potencial: "...muestreo impreciso
de estratos anteriores al blanco...".

8 de septiembre de 2007
|situación 1_test|
La superficie se resiste. Interrupción, durante 15 minutos, de
10 perforaciones de un mismo diámetro e intervalos de ruido. Extraídos
13,035 gr. Distintas fuerzas e intenciones aplicadas. Cuerpos buscando
indicios sobre el vacío. Detectada incomodidad al chocar contra la incerteza
de los visitantes. La situación sirve para saber donde no ubicarnos en
la próxima situación.
13 de septiembre de 2007
Esperamos al agente especial "J". Se retrasa
lo justo. Se presenta con carpeta negra y ojos claros. Se mueve y da soluciones
rápidas. Debemos escoger cuál de las dos posibilidades manipularán el
cubo en su cuarta situación. La cuestión presupuestaria parece decidir
sola.
Enviada la segunda pista al público potencial: "...oferta del
día: un puente en forma de camarero a precio de terraza...".
15 de septiembre de 2007
|situación 2_terraza|
Cada elemento encuentra su lugar, siguiendo el guión del dibujo. Los primeros
visitantes aparecen, y tras cuatro tentativas se definen también los primeros
consumidores. La eficacia del puente indica el éxito de la conexión entre
la cabina de control y el camarero. El control de entrada contabiliza
un total de 51 visitas. Informa también que el puente ha sido recorrido
18 veces por el camarero.
19 de septiembre de 2007
Optamos por la segunda posibilidad para la
cuarta situación. Ésta generará una relación causa-efecto entre el cubo
y la cabina de control.
20 de septiembre de 2007
La estructura está fallada. Nos informan de sus múltiples pérdidas deslocalizadas,
por lo que la situación se complica momentáneamente. Solución: desviación
de conductos blandos. Resultado: más energía vertida.
Enviada la tercera pista al público potencial: "...evaporación
de una tarea cotidiana tras 40 m. de extensión...".
21 de septiembre de 2007
Encuentro con R. Ella no es la encargada habitual de
regar las plantas, pero mañana asumirá esa tarea, reemplazando a su compañera
ausente. Me pregunta y se mueve silenciosa entendiendo el recorrido. Las
escaleras le oponen un poco de resistencia. Parece tener prisa; a las
19 h. empieza la misa. Desaparece de nuevo tras la puerta sin ser vista
por nadie.. Humedad ambiente muy alta; mañana la lluvia
podría inundar el charco.
22 de septiembre de 2007
|situación 3_manguera|
La puerta del convento deja salir a "R", quien metódicamente ejecuta el
recorrido aprendido. Sólo se detiene a desenredar la manguera y pasados
3 minutos vuelve a desaparecer tras la puerta oscura del convento.
7 litros de agua vertidos en el cubo a lo largo de tres horas,
a través de un conducto de más de 40 metros, transportado inicialmente
por "R", quien provoca un charco que acaba cubriendo una tercera parte
del suelo del T8. El volumen de éste no es estable: crece su perímetro
lentamente, debido al goteo procedente de la boca de la manguera. La evaporación
en el interior se hace de este modo imposible a medida que avanzan las
horas, mientras que el exterior absorbe el líquido a un ritmo continuado
hasta hacerlo desaparecer. La puerta que separa arrendatarios y arrendadores
queda abierta hasta el anochecer. Antes unos ocupaban todas las dependencias
donde ahora, y por el momento, los otros subsisten; esperando poder alargar
indefinidamente ese contrato que les permite crecer. La manguera remite
directamente al origen del acto y conecta ambos espacios con una mirada
rápida. Incidente: un visitante se toma al pie de la letra el guiño a
la absorción y se dedica a usar las postales a modo de esponjas. Se comprueba
que la capacidad de deformación de éstas es prácticamente nula y rápidamente
son devueltas a su estado inicial.
27 de septiembre de 2007
Enviada la cuarta pista al público potencial: "...un estornudo
intermitente repite su húmeda declaración de intenciones...".
29 de septiembre de 2007
|situación 4_estornudo|
Substituido el detector de humos por un rociador, sólo queda esperar la
llegada de los intrusos. La zona afectada por su acción ocupa un área
de unos 4 metros de diámetro. El traspaso de dicha zona implica el riesgo
a ser mojado. Cada entrada de un visitante en el cubo genera una reacción
en el dispositivo.
20 litros recogidos, tras los más de 50 visitantes, quienes
provocaron una cadena de estornudos ininterrumpida durante las 3 horas
que duró la situación. Descamación en el suelo del cubo debido a la filtración
del agua en el suelo original. Saltos, risas, insultos, silencios, insistencias,
juegos y provocaciones fueron algunas de las reacciones de los usuarios.
Por cuestión de seguridad se decidió no abandonar la cabina de control
y mantener su puerta cerrada con llave. Incidente: una de las primeras visitantes nos descubrió, después de buscar
insistentemente detrás de todas las puertas del edificio.
30 de septiembre de 2007
Las aprendices de jardinería, quienes efectuaron el primer reconocimiento
del árbol a principios del verano, nos abandonan una semana antes de cumplir
con su tarea. La quinta situación queda -por el momento- sin agente especial.
4 de octubre de 2007
Enviada la quinta pista al público potencial: "...tal desviación
de conducta no es propia de un ligustrum lucidum... se le puede ver persistir
en su empeño incluso a altas horas de la noche...".
5 de octubre de 2007
"S" trabaja como jardinero dentro de una zona controlada. Sin su tarea,
los dispositivos de seguridad se activarían al ser rozados por las hiervas.
Mantenerlas a una altura prudente evita generar costosos malentendidos.
Acepta mañana ser el asesor de la quinta situación, e invertir el objetivo
de su trabajo.
6 de octubre de 2007
|situación 5_árbol|
Extracción de la malla metálica de la ventana izquierda. Este
elemento, colocado tras la ventana, crea una retícula sobre la calle y
dificulta, a su vez, el traspaso de cuerpos extraños en ambas direcciones
de la obertura. Funciona como señal más que como protección. Sin ella,
la distancia entre el árbol y el cubo se acorta. A lo largo de la mañana,
el comúnmente llamado aligustre, fue invitado a abandonar su posición
normal, dirigiendo su volumen hacia la repisa de la ventana del T8. Las
manos del agente especial "S" guiaron cuidadosamente la operación; midiendo
tensiones y frenando fuerzas. Aproximadamente 300 metros de hilo de nilón
dan cuerpo a los 15 tensores que cruzan el espacio hasta la pared opuesta:
el plano de resistencia. La desviación se hace evidente desde la calle
y no desde el interior del cubo.
11 de octubre de 2007
Recibido los 65 Kg. negros para la sexta situación. Enviada la última
pista al público potencial: "...el vacío lo ha llevado
a repetir lo que oye; el diagnóstico certifica que sufre un pequeño
retardo temporal, el justo para provocar eco...".

12 de octubre de 2007
El dispositivo generador de eco necesita de un cuerpo tan grande y pesado
como la potencia que quiera emitir. Necesita también no interferirse.
De lo contrario la capacidad de proyección chocará con la capacidad de
absorción. Cada pieza ocupa el espacio del cubo y de la cabina de control
de forma contundente. La diferencia de volumen y peso entre su cuerpo
y su cerebro es apuntada por el agente especial "T", quien hábilmente
consigue conectar todas las piezas para generar el circuito deseado. Prueba
realizada con éxito.
13 de octubre de 2007
|situación 6_ ventana|
Extracción de la segunda malla metálica. Las dos ventanas quedan
totalmente abiertas y sobre sus repisas se apoyan los cuerpos de los usuarios.
Éstos se abocan a la observación privilegiada sobre el exterior, donde
la fuente de alimentación del eco no cesa de chupar y escupir estímulos.
Un perro confunde su propio ladrido con el de un otro (ficcionado por
el dispositivo generador de eco), iniciándose así un diálogo de circuito
cerrado.
El cierre de la situación es rápido y tajante. Las ventanas, al sentirse
desprotegidas por la falta de las mallas metálicas, recurren al uso de
las persianas (inutilizadas durante este mes y medio). Su caída estrepitosa
dicta la clausura irreversible del cubo correcto. Cerradas las oberturas,
se hace evidente el fin de la función.
14 de octubre de 2007
Vaciado de la cabina de control.
16 de octubre de 2007
Redacción del primer informe estructural; diario de pérdidas y ganancias.
20 de octubre de 2007
Descuelgo la banderola del right
cube_1 y repongo las fuentes originales
del T8. La llegada de los nuevos inquilinos está prevista para mañana.
|
> informe
Indicios de una realidad sospechosa*
La estructura que nos contiene es flexible en cuanto a los usos que de ella hacen sus usuarios. Ésta ha sido diseñada para ser ocupada por distintos grupos y colectividades, que ha su tiempo han redirigido su funcionalidad. El espacio, por ello, se ha visto forzado a cumplir esa especificidad en cada uno de los casos.
A pesar de los intentos por lograr esta adaptación, la estructura no ha podido dejar de cumplir con las exigencias básicas de seguridad estructural; procurando que tanto resistencia como estabilidad fueran las adecuadas para no generar riesgos indebidos frente a las acciones e influencias previsibles durante los usos previstos de la edificación y, en el caso de darse un evento insólito, tratar de que éste no produjese consecuencias desproporcionadas respecto a la causa original. Consecuentemente, su “aptitud al servicio” ha tratado de ser también conforme con el uso previsto, no produciéndose deformaciones inadmisibles, limitando a un nivel aceptable la probabilidad de un comportamiento dinámico y no produciendo degradaciones o anomalías. Sin embargo, unos eventos extraordinarios han provocado sobre la estructura una serie de deformaciones, que si bien entrarían dentro del rango de lo aceptable, no dejan de pretender señalar la posibilidad de un cambio en el código estructural.
Marcando límites y definiendo funciones se ha evidenciado una dependencia entre el right cube y la cabina de control. La analogía apunta a señalar al primero como escenario y al segundo como backstage. De este modo, el apuntador guía al actor, quien -creyéndose sólo- se pregunta por el sentido.
Una vez pactados los horarios de apertura con la institución y enviadas las pistas de lo que está por venir, el público toma partido en la situación dejándose contagiar. Cabrá señalar que el virus no proviene de la propia estructura. Paradójicamente es ella quien pide ser infectada, rodeándose de agentes especiales que le proporcionan los conocimientos concretos, capaces de generar, en cada una de sus intervenciones, un grado distinto de anomalía.
Al ser la institución un organismo en proceso de redefinición y reorganización, no puede ésta controlar ni frenar la totalidad de los eventos. Contrariamente, éstos se suceden con facilidad debido a la falta de una estructura rígida y cerrada. Incluso podría decirse que existe una colaboración directa con los agentes implicados.
Los elementos más visiblemente afectados dentro del right cube han sido, en su mayoría, oberturas. Desde el inicio de los eventos extraordinarios la puerta ha quedado permanentemente abierta (mientras que la cabina de control ha quedado estrictamente cerrada, cediendo sus llaves tan sólo a los apuntadores). Por otro lado, las ventanas han ido abriéndose progresivamente al ritmo de los sucesos, los cuales se han dirigido cada vez más hacia el exterior. Este hecho ha influido en la conducta de los visitantes, cuyos cuerpos finalmente acabaron por balancearse entre un afuera y un adentro. Nuevos conductos comunicantes han sido abiertos y descubiertos otros anteriormente existentes. Se han evidenciado
también fallas estructurales y reticencias a la contaminación.
Los eventos extraordinarios que últimamente se han producido revelan en el right cube un deseo por proponer un nuevo orden de las cosas. Se ha examinado con atención las distintas composiciones de la materia de la que está hecha la estructura, obviando lo aprendido, en un acto de obstinación irracional por intentar entender qué clase de cuerpo lo sustenta. Le ha seguido, a este primer análisis, un intercambio de objetivos con la empresa vecina, encargada también de tratar con colectividades sedientas y siempre pasajeras, para ofrecer un nuevo servicio, confundiendo a su vez a los consumidores de ambos compartimentos. En su intento por abrazar otras realidades, se ha conectado también con los habitantes del otro lado de la división, aquella que respondiendo a un contrato, los mantiene temporalmente separados.
Los visitantes han generado en algunos casos una relación más directa con los fenómenos, como cuando el contagio del cubo provocó una reacción de rechazo ante cualquier ocupación. Las respuestas por parte de los cuerpos reaccionantes fueron diversas y sorprendentes, buscando la causa y la intención de tal desviación, sin dejar de moverse por el espacio. Pero la sospecha del visitante ante la teatralidad del cubo se produjo al dar la vuelta y devolverle la palabra al otro. Fue al finalizar esta situación cuando se cerró de forma brusca e inesperada el telón del right cube. Bajadas las persianas, apagada la luz y cerrada la puerta con llave, el espacio quedó definitivamente clausurado. Ésta parece ser por el momento la única opción para mantener la homogeneidad de la estructura a salvo.
Hoy sólo queda esta carpeta, con la que se propone reconstruir el puzzle de una experiencia. Una documentación que ofrece al usuario un último tiempo de (re)lectura. Un recorrido donde encontrar indicios de que algo pasó...
* texto publicado en la edición right cube_01
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